06/06/2015 às 10h21min - Atualizada em 06/06/2015 às 10h21min

Uruguay: Cae exportación de quesos; para el consumidor pasa desapercibido

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En las góndolas uruguayas, las industrias optan por no reducir los precios de venta al público. Frenó el carrito frente a la góndola de los quesos. Vio un kilo de queso colonia a $ 412, un cuartirolo a $ 321 y un gruyere a $ 493. Después de pensarlo un poco terminó llevándose del supermercado 522 gramos de dambo, por los que pagó $ 182.

A pesar de que las exportaciones de quesos vienen en descenso, el consumidor uruguayo no siente en su bolsillo que ese hecho haya gatillado una disminución del precio del producto en plaza. En abril, su precio tuvo un aumento de 8,7% en la comparación interanual, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Con todo, si bien es verdad que mes a mes los precios de ese producto siguen trepando, desde febrero ese aumento es de un dígito, cortando así con cinco meses de subas que alcanzaron los dos dígitos.

Si se compara el año móvil terminado a abril de 2015 con igual periodo anterior, el volumen de quesos exportado disminuyó 31%, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale). La facturación corrió una suerte similar: bajó 32%. En tanto, entre diciembre de 2014 y abril de este año los precios pagados en el exterior por los quesos uruguayos se redujeron 15%.

Fuentes del sector confiaron a El Observador que es “impensable” que las industrias nacionales vuelquen en el mercado interno toda su producción. Esto generaría un exceso de oferta, que desplomaría los precios. “Sí los precios a la interna pueden ajustar en algo, dado que hasta ahora se mantenían elevados porque la industria tenía una salida normal de sus productos”, agregó la fuente.
El factor Venezuela

La situación de las exportaciones de quesos atraviesa un momento complejo desde el año pasado. Entre enero y mayo de 2014, Uruguay colocó US$ 95 millones de este producto en el exterior, de acuerdo a datos de Aduanas. El mercado venezolano, con una participación del 50,5%, fue el gran receptor de los quesos nacionales. México ocupó un despegado segundo puesto, con 17,2% .
Un año después el panorama es bastante diferente. Las ventas cayeron, y alcanzaron los
US$ 61,1 millones en los primeros cinco meses de 2015. Por el lado de los destinos, en tanto, México (con 38,5% de las compras) destronó a Venezuela (20,9%).

La nación caribeña fue durante tiempo un mercado soñado para las industrias lácteas uruguayas, que vendían sus productos a precios por encima de los que estaban dispuestos a pagar otros destinos.

Eso generó una “venezueladependencia” pero, como señalan desde el sector, las empresas que no hubiesen aprovechado este tren “seguramente se habrían fundido hacía tiempo”, porque no podrían haber asumido el pago a sus remitentes a los mismos precios que aquellos que sí exportaban. De la mano de la agudización de la crisis en la tierra de Bolívar, se hizo cada vez más cuesta arriba comerciar allí. No por falta de demanda sino por ausencia de dólares (consecuencia de la baja del precio de la vedete exportadora venezolana, el petróleo). Eso volvió casi inviable continuar el flujo comercial hacia el país caribeño.

Hoy, con un ojo en ese país, algunas industrias esperan para decidir qué paso dar.

Incertidumbre y cautela
Las empresas exportadoras de quesos están expectantes frente esta realidad. El Observador consultó a las 10 industrias responsables de la mayor parte de las colocaciones en el exterior, pero casi todas declinaron comentaron sobre el tema. Incertidumbre, cautela y preocupación fueron los conceptos más repetidos entre los empresarios.

Conaprole captó en 2014 el 68% de la leche remitida a las industrias, de acuerdo a datos del Inale. La mayor empresa láctea de Uruguay dijo estar “bien afectada” por la baja de las exportaciones, en palabras de su vicepresidente, Wilson Cabrera.

De acuerdo a Cabrera, “se vende a la mitad de precio” que en 2014 y también se ha vuelto compleja la concreción de negocios. “Estamos exportando mucho menos que el año pasado”, indicó, y agregó que la empresa está buscando diferentes “soluciones”.

Además de la situación venezolana, los mercados ruso y chino también se han visto resentidos, señaló Cabrera. “China bajó de forma muy importante la importación de productos lácteos, y es el principal importador del mundo”, explicó el vicepresidente de Conaprole.

Mercado interno
Cabrera recordó que en tiempos más auspiciosos para las exportaciones de lácteos uruguayos, “muchos dejaron el mercado interno y nosotros (por Conaprole) por suerte captamos esos nichos que dejaron otras empresas”.

Ahora –dijo–, muchas industrias están haciendo el camino inverso e intentan ingresar al mercado interno al no poder colocar sus productos en el extranjero.

Con menos demanda fuera de fronteras y más jugadores intentando hacerse un lugar en las góndolas uruguayas, se podría pensar en una baja del precio de los quesos en la plaza local. Para Cabrera, esa sería una misión “kamikaze”.

“El que nos salva es el mercado interno. Si hablamos de bajar precios en el mercado interno todavía, tendremos que cerrar Conaprole”, manifestó el vicepresidente de la industria láctea uruguaya de mayor envergadura.

Cabrera estimó que “Dios quiere que no se dé” una caída en los precios, porque sería un caos.

Pymes piden transparencia en la cadena
Un año y medio atrás se creó la Asociación Uruguaya de Pymes Lácteas (Aupyl), con el objetivo de nuclear a las empresas de menor porte con el objetivo de aunar fuerzas para negociar. Son 40 afiliadas que en promedio manejan entre 3.000 y 4.000 litros diarios cada una.

Su presidente, Álvaro Sepergo, señaló a El Observador que se está produciendo una “caída del precio a los productores”, que no siempre se refleja en una baja del precio del queso en la góndola. “No sabemos cuáles son sus costos (del intermediario), pero entre el intermediario y lo que marca la gran superficie tenemos casi 100% de diferencia con lo que nosotros recibimos”, sostuvo.

El productor dijo que sería “lógico” lograr la transparencia de toda la cadena del negocio, para saber con qué porcentaje se queda cada actor.

México, la alternativa
Uruguay y México acordaron en 2002 una cuota especial para que los quesos nacionales ingresaran a ese país con ciertas ventajas respecto a sus competidores. A pesar de esta posibilidad, los precios que pagaba Venezuela relegaron al mercado mexicano, porque sus valores eran menores. Con el país caribeño muy comprometido, fuentes del sector señalaron a México como una alternativa interesante.

 


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